Hay parejas con las que conectas de forma especial. Cuando nos reunimos con Irina y Lander por primera vez para hablar de su boda, quedó claro que ellos eran una de esas parejas. La reunión se alargó casi dos horas, café y charlas de todo y nada de por medio, y volví con la firme convicción de que su boda en Restaurante Andere sería de esas en las que más me valía llevar rimmel waterproof.
Acompañamos a Irina desde primera hora. Las encargadas del maquillaje y la peluquería de Irina fueron Coquette Estilistas, donde le realizaron un precioso recogido y un maquillaje que resaltaba sus ojazos azules. Ya en casa, fue su familia quien acompañó y ayudo a ambos a arreglarse. Implecable Lander con su traje, sin olvidar los pequeños detalles, como sus gemelos con el escudo del Deportivo Alavés. Irina, a su vez, lució un espectacular vestido de Pronovias con falda en forma de A y un fino encaje en los hombros.
El Restaurante Andere fue el encargado de llevar la ceremonia y el banquete de ésta animada boda llena no sólo de fieles hinchas del Alavés sino también de toda una cuadrilla de blusas. Y ya se sabe que donde hay blusas, ¡la fiesta y el buen rollo están garantizados!
Para cerrar, me propusieron realizar su postboda en el precioso Jardín de Santa Catalina, donde hicieron frente al frío y la amenaza de lluvia como auténticos campeones.















































